Una de las labores que tenemos los organizadores de eventos es conocer nuevos lugares y recursos que puedan adecuarse a los requisitos que los clientes nos demandan.

La semana pasada tuvimos la oportunidad de descubrir el conjunto monumental de Igartza en la localidad de Beasain, que agrupa varios edificios del siglo XV, en el que destaca el Palacio y al que se le suma una ferrería, un molino en funcionamiento y Dolarea (antigua taberna, tienda, posada y hospital).

Es sin duda un entorno muy adecuado para celebrar eventos, dado que el conjunto ofrece varios espacios de reunión, con medios técnicos suficientes. Si a ello le sumamos el encanto propio del conjunto y la posibilidad de realizar catas de txakoli o quesos, podemos completar el encuentro como una experiencia muy singular.